Que ya está a la venta el último unto contra la celulitis.
Que ésta semana no ajusté para el pollo.
Que en un arranque de ira, mi hija Michel amenaza con huir de casa.
Que me mata la rutina de mi vida.
Y entre cada suceso, una duda, un sinfín de preguntas... y ninguna respuesta.
Más todo esto se vuelve secundario pues existe algo que me inquieta más que todo.
PORQUÉ EXISTO?
No puedo aceptar ser una simple mamá con coche instalada cómodamente en mi mundo de fantasía y supeditada a lo que dicta la sociedad.

Me apena saber que mi vida se concentra en un hermoso amanecer cuando del otro lado del mundo los amaneceres son sangrientos.
Me aterra continuar siendo solo espectadora en un mundo agonizante.
Y es que no hago nada para evitarlo.
Me falta TANTO para hacer de mi vida algo realmente valioso.
Me falta saber amar.
Y temo... temo no lograr mi encomienda en ésta vida.
Y así...
Entre el alza del cine, chismes políticos y uno que otro round contra "mi misma"... existo.
Sin embargo...
PORQUÉ EXISTO?
Octubre, 1995