Cuando yo era chica, en estos tiempos calurosos, era una delicia llegar a casa después del colegio y encontrar sobre la mesa, sendos platos colmados de pitayas de colores apachurradas (en vez de sopa).
Ah que rico.... hoy entiendo que era un lujo aquello!
Un lujo y una odisea, porque era desde esperar la llegada del domingo, para embarcarnos hacia la carretera a Tapalpa (por la vieja), llegar a Techaluta... degustar varias en "la prueba" y cargar con la caja tan esperada.
Despues comenzó la moda en las nueve esquinas... pero aun asi, era mas lindo aquella travesía.
Algo paso que se volvió exótica y obviamente MUY cara.
Asi que a mi viejo y a mi se nos volvio costumbre los domingos de esta temporada, acudir a las 9 esquinas, comer cada uno 5... y ya.
Pero ayer en medio de una tarde bochornosa, se escucho a lo lejos una camionetita que anunciaba "pitayas de Amacueca a 3:50" (una ganga!!!)...
Mas rápido que inmediato, fui en su busca... no merque la caja de rigor de antaño... pero si las suficientes para merendar los tres, sendos platos colmados de pitayas de colores y apachurradas.
Ah que rico...
A parte de lo delicioso y refrescante del platillo... el recuerdo de aquel tiempo esplendido: Fue muy grato.
Junio del 2006.
Junio del 2006.