¡¡¡HURRA, VACACIONES!!!!,...
A los 3 días:
¡Vacaciones!
A la semana:
Ayyy noooo, que se acaben las vacaciones!!!
Tiradero por doquier, el sonido estereofónico a todo lo que da, la cocina me repele, la lavadora y yo tuvimos diferencias, hasta con la regadera traigo pleito.
Timbran... quien será???
QUIEN quiere molestar???
Quien sea... no estoy.
A lo lejos, escucho a Mia moquear.
A Chasito y Michel pelear.
A Elena quebrando platos.
A Lala aullando porque pasó el tren.
-Micheeeeeel, suenate!!!-
Y llega mi hijo en su moto “mañiña” a todo lo que dan sus patrullas y me pregunta:
-¿papá io?-
-¿papa dios mijo?-
-¡tí mamá!-
-¿Que tiene papá dios mijo?-
No me contesta y zas, se va.
Y me quedo divagando que tantas dudas correrán por esa pequeñísima cabecilla.
“hoy por ti, mañana por mi”... es la canción que se oye a lo lejos, Flans?, Pandora?.
Mañana es fin de año y me acongoja pensar lo rápido que se pasa la vida.
-quite mamá, yo quelo quite-
Si mijo, al ratito vamos a comprarte un chicle... y se va.
A los 5 segundos:
-mamá, yo paquetito mamá-
Si mijito, en la tardecita vamos al parquecito.
Caray, este hijo mio no tiene llenadera.
De nueva cuenta Chasito y Michel pelean.
Hogar dulce hogar.
tacatacatacatacatacata se escucha el vehículo de mi hijo acercarse.
Llega, me abraza y me da un besito.
Y “eso”... es mi batería ante cualquier pormenor en la vida.
Esa ternura, esa energía esos besos llenos de saliva son mi energía.
Agosto de 1987.
Agosto de 1987.
