
Porqué a mí?
Fue la pregunta inmediata después del primer contacto con la muerte.
Porqué yo?
Y ante mi desfiló el rencor y el desconcierto,
las preguntas sin respuestas,
y la ausencia del amor.
Y ha tenido que pasar toda una vida,
para poder asimilar aquel suceso,
el hecho de que tú no estés conmigo... mamá.
Mayo de 1989.