lunes, 17 de octubre de 2011

Autobiografiándome...


Lila es su color favorito.
Desde siempre...(la edad no ha cambiado su concepto del color).
Y esto define en parte su personalidad.
Terca hasta el final.
Dentro de su entorno familiar nació fuera de tiempo.
Su papá Ray y su mamá Esthela ya habían cerrado la fábrica.
Con tres hijos (el menor de 10 años), habían concretado “el ideal” de una familia.
La vida es muy bromista.
Un día mamá Esthela comenzó con un dolor.
Al dolor le llamaron cáncer.
Y el cáncer terminó con los sueños de mamá Esthela.
Un día de enero el dolor era intenso.
Tan taaan intenso que fue a parar al hospital.
Y para sorpresa de todos (incluyéndola a ella), salió con una bebé en sus brazos.
Todo fue felicidad!!!
Gema la llamaron... (en honor a una santa italiana que tenía la consigna de sanar a mamá Esthela).
Entre el miedo que produce una enfermedad terminal, y la corta expectativa de vida que le habían pronosticado a mamá Esthela, la primera reacción de ésta fue apartarse de la niña para no “crear lazos”.
-Así sufrirá menos- (comentó en su momento a familiares y amigos).
Y así fue como Gemita se convirtió en una niña solitaria e introvertida.
Su lugar favorito era un cuarto muy oscuro.
En el cual había una pequeña “rendija” por donde observaba el mundo.
Un mundo colmado de gente extraña y en el que no quería participar.
Y comenzó el tiempo su andar.
Con una madre ausente y todo lo que este hecho conlleva... la niña creció.
Libre, rebelde y voluntariosa.
Nota del autor:
Realmente no se exactamente lo que define una biografía.
Datos generales?
Rasgos de la personalidad?
Lo que me queda claro es que la infancia de cualquier persona determina el carácter y la manera de encarar la vida.
Por lo mismo me tome la libertad de “especificar” un poco esta época, porque definitivamente ha sido lo que ha marcado gran parte de su personalidad.
Quiso ser antropóloga para conocer la evolución orgánica y genética del “hombre”.
Adentrarse en lo que mas le intrigaba: la vida, el “ser”.
Pero el destino y sus caprichos la llevaron al mundo de la creatividad.
Y en este mundo conoció al hombre de su vida.
El que sería su esposo por siempre.
Solo que este personaje no venía solo... traía un combo.
Dos pequeñas que desde el primer día que la conocieron la llamaron “mami”.
Palabra con peso suficiente para poner en pausa  todo lo planeado.
Y así, poco a poco, envuelta en el mundo mágico de formar una familia, los sentimientos de tristeza y soledad  fueron mágicamente sustituidos por el amor de esas dos chiquillas que hoy la han convertido en una orgullosa y feliz abuela.
“Solo hubo de dos sopas: pactar con la razón o escuchar mi corazón. Elegí escucharte corazón... y amar, amar hasta el final”      Gema Vazquez Michel.


Septiembre 2011.