viernes, 10 de abril de 2020

El Chacho

Cómo no recordarlo?

Desde el balcón vi salir a mi hermano Raymundo hacia un carro que paró Justo frente a la casa.  (Alguna de sus novias), pensé... una en particular me gustaba mucho porque siempre encontró la manera de hacerme sonreír, (se llamaba Angélica, por cierto).  
Y de pronto, vi regresar a mi hermano con un cachorro en brazos.
Me quede paralizada con el corazón acelerado y no pude más que sentarme en mi cama. Mi hermano tuvo la calma (con esa media sonrisa tan de Él) de subir, buscarme, y entregarme el cachorro Justo en mis brazos. 
Y nació el amor!
Mi compañero de canicas, el papá de mis muñecas, mi confidente y mucho tiempo después, mi paño de lágrimas... 
Cuando de pronto aquella casa luminosa se volvió sombría y triste, aquel chucho grande, chato y dientes salidos, estuvo ahí para mi.
Y agradecida siempre...
Al súper hermano que tuvo la gentileza de hacerme creer que el chucho era mío, y todo lo que conllevó el convivir con el, el enseñarme a amarlo y a cuidarlo.
Y a mí Chacho, que me adoptó, me acompaño y me cuidó, a SUS maneras

viernes, 15 de enero de 2016

Una mañana en el tianguis...

Buscando los jitomates más rojos me encontraba, cuando a pocos metros observe a un tipo bien vestido, en cuclillas, cortándole la corteza a una rama más bien larga, al mismo tiempo que gritaba:
-para las "riumas", para las "varicis", para la astenia-
-¿astenia?- me dije a mí misma sin dejar a un lado mi labor con los jitomates.
-oiga, ¿y qué es la astenia?- preguntó una de las 4 o 5 mujeres mironas que para ese momento ya lo rodeaban.
El merolico, con la seriedad que da la ignorancia, sólo atinó a decir:
-¡pues la huevonada mujer!-
-¡ah caray!- me dije a mí misma. Y seguí llenando la canasta de jitomates mientras pensaba si "la medicina" se daba en forma de té, o con la misma rama le daba uno de chicotazos a los huevones.


martes, 22 de diciembre de 2015

Un villancico...

En aquella casa siempre había música. De todos los géneros habidos y por haber.
Entre mis hermanos con sus gustos modernos, el intentar complacer a mi mami con sus boleros y su mariachi, la recordada "fórmula melódica" que levantaba a mi papi, y hasta las más más rancheras de radio ranchito que cantaba Paula con escoba en mano.
Discos y discos llegaban al por mayor.
Por estas fechas navideñas llego no sé de dónde un disco de villancicos cantados por un coro solo de hombres.
Me encantaba!
Lo podía oír, y re oír, y re oír.

🎶La noche buena se viene, la noche buena se va 🎶y nosotros nos iremos y no volveremos maaaas🎶

Desde siempre me he metido en las canciones. Las vivo, lloro, me emociono, las bailo.
Y con esa veía claramente al Ángel salir de entre las nubes del cielo... Cantando alegre porque había nacido El Niño Dios.

Un día en la primaria la maestra nos dijo que habría un concurso de villancicos.
Que teníamos que llevar cada quien uno, y que de todos se elegiría al ganador con el que competiríamos.
Obviamente con la emoción desbordada, al día siguiente lleve mi villancico. Y si... Fue el elegido.

No sé cuántos días ensayamos... los "chicos del coro" de la versión del disco,  la cantaban en "voces", y tal cual nos la pusieron a nosotras.

La verdad es que la canción es preciosa... Pero más preciosa nos salió a nosotras.
Por supuesto ganamos.
Y la emoción y el orgullo por aquella canción, vivirá por siempre.







sábado, 19 de diciembre de 2015

En el colegio...

No soy de amigas... Más bien soy un poco solitaria o como dijera mi hijo, ermitaña?.
Siempre me he visto sola y viviendo en un lugar lejano, no sé porque.
Sin embargo reconozco el valor y la suerte de las personas importantes en el transcurso de la vida.
Y hoy, en estas edades y recontando los años, observo a mis compañeras del colegio y un montón de sentimientos me atacan.
Tal vez en su momento existieron las rivalidades, o la empatía SOLO con ciertas personas, o el celo hacia la niña chiquiada de la maestra (como tanto me reclaman, jaja). Pero hoy entre los años y la madurez que esto conlleva, aquel coincidir con todas ustedes me trae algo nuevo.
Añoranza, complicidad, hartos recuerdos (buenos y malos, sólo que estos últimos decido descartarlos), pero sobretodo, mucho mucho amor.
Gracias a cada una de ustedes, sin distingos!
Porque su presencia y aquella convivencia... definitivamente fue base de un crecimiento para ser tal y como soy ahora.
Gracias gracias.
Felices fiestas! (Y todas esas cosas).




domingo, 25 de enero de 2015

Estas modernidades.

Que es un correo electrónico hijo???

Después de toda una explicación con lujo de detalles, me quedé en las mismas.
Recién salida de un mundo en el que llevar y traer hijos le acaparaba la vida a uno, mis entenderes en este aspecto eran nulos. 

-Mira (me dijo con la mínima calma que caracteriza a un chavo de 17 años), vamos a hacerte una dirección electrónica para que con ésta te puedas comunicar con Mia las veces que quieras y a la hora que quieras.

Escuchar esto me gustó, en ese momento pensaba que las compu servían solo para jugar solitario.

-Cómo le quieres poner?
-Gema?

Tecleó varias veces, y después de vanos intentos me dijo que escribiría Gemita que porque el otro ya estaba "ocupado", pero que le tenía que poner algo más, algo como mi apellido, o el mes de mi cumpleaños, o algo que me caracterizara... ?

-Linda?

Por supuesto que fue de broma (aja), y tal cual lo escribió: gemita_linda

Pasan y pasan los años y la dirección permanece haciéndose cada día más necesaria en otros menesteres. Y en base al recuerdo de su origen, seguirá siendo ésta la mera mera. 
Aunque me ruborice al tenerla que decir en voz alta en aquella oficina bancaria.

Gracias Chasito!  
















viernes, 29 de noviembre de 2013

Primer festejo...

El miércoles pasado fue la primera posada de esta época que amenaza con caernos encima. Todas las mujeres (compañeras voleibolistas) fueron llegando a la cita totalmente diferentes a como yo las conocía.
En primera llegaron "vestidas"... y no es que las conociera desvestidas, simplemente acostumbrada estaba a conocerlas como REALMENTE son... cara lavada, ropa deportiva, y con sus respectivas consecuencias: panza, celulitis, estrías, nachas caídas... y demás.
Siendo mujeres de 40/50 y tantos años es lo natural (tenia yo entendido).
-Pero que heeeerrmosa tu bolsa fulanita, es de no se quien diantres??? (no se de marcas)
-no no no... tus botas!!!, miren que piel!!!
-que padres tus rayos!!!! con quien vas?, no me digas que tu también vas con P....?
Intente todo el tiempo verlas a los ojos para cerciorarme que eran las mismas...
Cada una llevaba puesta una mascara, la de "la alta sociedad", pestañas kilométricas, coloretes, polvos, algunas por supuesto con rasgos "nuevos", sin faltar el contorno de labios y el delineado de ojos.
Será que esa transformación las hace sentirse otras?...
Que pretenden?, que ocultan?, que buscan?.
Me queda claro que cada ser humano tiene la libertad de ser y hacer de su vida lo que guste.
Yo prefiero verlas como "dios las trajo al mundo", con esas pinceladas hechas por nuestro creador que SOLAMENTE cada una posee, con esas "lineas de expresión" que a diario nos recuerdan el tiempo vivido... para mi ahí reside la belleza... la verdadera.
Viviendo estas experiencias cada día me hacen ser un "ser" más solitario.
No "encajo" en la sociedad.
Me vale un cacahuate "lo que dice la gente".
Y peor tantito hacer las cosas "como dios manda".
Y colorín colorado... este cuento se ha acabado.

martes, 29 de enero de 2013

Mimetismo





Ni como empezar, siempre ausente, siempre esquiva. Bien me dijo mi madre que la gente no cambia, pero esos ojos compadre... esos ojos. Recién me la traje del rancho yo hable con ella, le dije:  "esta es tu casa mujer", ¿y sabe lo que hizo?, la recorrió todita con la mirada, revisando paredes y oliendo los rincones. Y así sin más fue como eligió el cuartucho ese, lo arreglo a su modo. A mi me hubiera gustado que se preparara compadre, que estudiará cocina, que ayudará en la iglesia, pero nomás no quiso.
Desde entonces cada tarde termina sus quehaceres, se encierra en el cuarto y ya no sale hasta el anochecer. Cuarenta años tejiendo historias y bordando sueños. A veces entro y no la encuentro, pareciera que su energía abarca todo el cuarto, y de repente me encuentro con esos ojos compadre... esos ojos.


Gema Vázquez Míchel.

27 de enero 2013.