lunes, 17 de octubre de 2011

Los perros ladran, los leones rugen, los dinosaurios???

Febrero 6,  2009.


Cuando mi esposo y yo eramos unos recién casados... que les puedo decir?
Todo cuánto yo hacía y deshacía... era HEEERMOSO para sus ojos.
Viniendo de una familia "roncadora" (mi hermano Rai creo trae genes de "león" porque no ronca, ruge!) mi mayor temor era iniciarme en estos menesteres que normalmente (no en todos los casos), llegan con la edad.
De dos tres años para acá me sorprendí a mi misma despertarme con mis propios ruidos...!
-ah caray!, fui yo???
Porque no esta de mas confiarles que NOOOO tolero los ronquidos (ni los mios cuantimenos los ajenos)!!!
NO puedo NO puedo... escucharlos me desespera, me pone de malas, el instinto de ahorcar gente se me pone a flor de piel.
Y si, mi viejo ronca en quedito y a base de almohadazos he podido controlar el instinto asesino.
Antier por la mañana me despertó la mirada penetrante de mi viejo.
-ajijo, que paso?- (alcance a decir en medio de la modorra y la sorpresa).
-viera que bonito ronca vieja!!!, parece un dinosaurio...!!!
-QUEEE???
Entre que la modorra no se disipaba, la vergüenza de saberme "roncona", el sentirme observada y escuchada en un rato tasan vulnerable (totalmente jetona), y sin poderme defender con mi eterno argumento ("YO" no ronco)... la palabra "dinosaurio" PEOR me dejo sin habla...!
Ante todo lo anterior como bien dice mi hijo: ya que???
No me hace muy feliz traer genes de dinosaurio, pero mi viejo me lo dice taaan convincente: "que se escucha taaan bonito"???, que pues si:
Ya que?...
Ash.