jueves, 1 de noviembre de 2012

Calavera familiar.


Sembrando Gemita estaba
dentro del mundo virtual
muy cómoda se encontraba
lejos del mundanal

De pronto llegó un mensaje
y asombrada lo miró
la parca también jugaba!
y la citó por “inbox”

Tom Illinsky la increpó
con sus habituales modos
la flaca solo sonrió
y el infarto sucedió

Socorriendo a su papá
llegó Alex Hammer corriendo
la muerte lo vió y huyó
¡con “bolsones” no me meto!

Picándole a las canciones
Mariana se entretenía
sin saber que la chimuela
de lejos le sonreía.

Para engatusar a Mia
la parca se disfrazó
volando salieron garras
por ninguno sucumbió

Tráiganme a Christian Gray
de seguro éste es el bueno
pero para estar seguros
(me lo meriendo primero)

A Daniela le tocó
una buena reprimenda
¿porque no cuidarse niña?
ahora el chamaco está en puerta

El rey Pilín la invitó
a jugar pokar abierto
poco le duró el gusto
sin naguas salió corriendo

Muy apesadumbrada
se sentó en una banquita
en eso llegó Raimundo
y la invitó a Sayulita
Como no! con mucho gusto
le respondió complacida
tomándolo de la mano
lo acompañó a santa Anita

Tendré que aprender inglés
(pensaba la muy canija)
y se fue hasta San José
a hacerles una visita

Calladita y de puntitas
quiso sorprender a César
pero Michel avispada
la desolló completita
Te me largas TÚ de aquí!
dijo tronando los dedos
Y la calaca penso:
"patitas pa´que las quiero"


Cabizbaja caminaba
alla por la capital
la asaltaron, la golpearon
y la dejaron "a rais"

Chasito se la encontró
le dió comida y sustento
le compró boleto de avión
y la mandó de regreso

A la mañana siguiente
llegó a SCOLE muy temprano
Tete le peló los dientes
y se escondió tras un árbol

-Busco a la directora-
(le preguntó a la maestra)
pero al ver tanto chiquillo
le dio dolor de cabeza

Yo mejor ya me despido
voy al centro a caminar
contemplare a las catrinas
y después a Atemajac!

jaja (ya no sabía cómo terminarla).




























martes, 16 de octubre de 2012

Libro abierto


En días pasados alguien me preguntó cuales son los motivos de mis constantes dudas, diciéndome lo siguiente:

"Morirás preguntando, investigando e indagando y con seguridad la ignorancia no desaparecerá porque las respuestas a tus preguntas se las han hecho infinidad de individuos y seguimos en las mismas.
A lo mejor te motiva la duda misma, no la necesidad de la respuesta".

Y si... QUE me motiva???

Me motiva no vivir hipnotizada.

Y cuando me muera la verdad es que me vale un cacahuate si supe lo que quería saber o no.

Me gusta pensar en todas las posibilidades de ese Dios al que todo mundo se refiere.

Me gusta imaginarme a mi propio Dios, no al que nos pintan las religiones y todos los que se dicen letrados o iluminados.

Las respuestas es obvio que nadie me las dará porque como bien dicen, nadie sabe nadie supo.

Me gusta pensar en el origen y la razón de la existencia.

Me intrigan "los porqués" del ADN, teniendo una capacidad impresionante de información, solo utiliza "la mínima".

Para mi es obvio que nuestra decadencia como seres humanos, se debe precisamente a ese "sopor" en que nos encontramos, ese valemadrismo, ese no querer ver más allá de nuestro entorno.

Y si son las dudas o las respuestas lo que me intriga...  que sea lo que sea!

Con esto no pretendo cambiar el mundo ni a los humanos...

Cada quien es libre de creer o no creer, de cuestionarse o no.

Esto para mi es un trabajo MUY personal.

Y si lo ventilo... es porque fui, soy y seré un libro abierto (será por eso que me gusta tanto la canción???).

martes, 15 de mayo de 2012

Motivaciones




Ensimismada en mis pensamientos, normalmente extremos respecto las diferentes motivaciones de nuestros políticos en ciernes, llegué como cada domingo a la gasolinera de siempre. 
Al arribar acostumbro ponerme en pausa, ante la consigna de mi esposo de pedir por litros y no por pesos, de checar que la máquina se ponga en ceros, y por último cerciorarme que el tapón quede en su lugar.
Me gusta que me atienda el señor gordito de cachetes colorados, durante 30 años he visto en él el paso del tiempo, alzas de precios, dos asaltos, y hasta hijos compartiendo el mismo trabajo.
   -¿Y usted de donde es oiga?- le pregunté nomas por nomas.
   -Yo soy de Arandas fíjese usted, allá me dedicaba al campo. Pero ya sabe, no ajustaba para nada y yo ya con un chamaco. Entonces me vine un día, allá por el 67, desde entonces aquí estoy, ganando mejor y hasta con seguro, pero eso si, muy contento de haber encontrado un trabajo de acuerdo a mis huevonadas.
No supe si reír o llorar, sobre todo porque de pronto, me quedó claro las motivaciones “reales” de la mayoría de nuestros gobernantes.
O... ¿de la mayoría de los mexicanos?. 

martes, 17 de abril de 2012

Desde aquel día

Como todas las tardes desde aquel día, Sara observa el mar. Los viejos del pueblo la consideran, los jóvenes piensan que le falta una tuerca, pero a ella ambas cosas la tienen sin cuidado porque a sus 80 años estar justo ahí es lo que la motiva a levantarse cada día.
Nació y creció en esa remota isla de tierra húmeda, pegajosa y caliente. De la mano de su padre aprendió a cazar iguanas y armadillos para alimentarse y cuentan que antes de despuntar el día, se les veía en medio del océano dentro de la barcaza roja, a veces pescando y otras intentando comprender los misterios de esa inmensidad. 
Un día, cuándo el sol se ocultaba, llegó del mar un hombre de piel blanca que anduvo por la isla levantando rocas, hurgando cuevas y enamorando a Sara. Meses después, ella lo vio partir dejándola con un corazón roto y una panza abultada. 
A los pocos años, el pequeño Nicolás jugaba entre las olas bajo la mirada atenta de Sara. El niño absorto en el juego, no vio la enorme ola que de pronto apareció tras de él, ni escuchó el grito desgarrador de su madre.
Menjurjes y pócimas no fueron suficientes para despertar a Sara de su estupor, hay quien dice que la mitad de ella se fue con el hijo mar adentro, por eso hoy, como toda las tardes, Sara solo se dedica a observar el mar... desde aquel día.

Gema Vázquez Michel
Abril 2012

Hoy

Me despierta el golpeteo de un pájaro carpintero, desde mi cama lo observo, el sol se asoma tenue aun. Diversos sonidos inundan la atmósfera, gallos, patos, chivos, gaviotas, anuncian el inicio del nuevo día. El viento poco a poco se hace presente, comienza sutil acariciándome la piel, tornándose travieso e irrespetuoso conforme pasan las horas:  arranca sombreros, levanta faldas, zarandea palmeras y enloquece al mar, al misterioso mar donde a su orilla los niños juegan, los enamorados sueñan, los filósofos cavilan, los músicos se inspiran,  y yo simplemente no me canso de admirarlo. Al mismo tiempo el sol sigue su andar... cobija, calienta, quema hasta sumergirse poco a poco en el horizonte formando un cuadro de diversos colores llamado ocaso, dibujado a mi parecer por la mano del mismito Creador. La noche cálida me envuelve y los destellos mágicos de las luciérnagas me dejan sin palabras. El reflejo de la luna está ausente pero su energía impera en el ambiente desatando en mi la pasión y el arrobo que me provoca estar aquí... hoy. 


Gema Vázquez Michel
Abril 2012

Euriclea


Se dice mucho de mi, de Odiseo. De mis aventuras y mis desventuras que parecen no tener fin. Hoy que hago un recuento de mi vida, mi memoria salta de un episodio a otro, veo muertos, engaños, violencia, sed de dominio, rostros sin fe. Como en sueños recuerdo aquella aparición de las sirenas, o la astucia de Circe o el ingenio de Calipso o todas aquellas intervenciones sobrenaturales. Dioses y héroes, falsas filosofías.
Por supuesto que amaba a Penélope, más que a mi mismo. Sin embargo hoy quiero honrar a otra mujer, la que me crió, la que me amo, la que me instó a luchar por mi gente, por mis raíces, por Troya. Su esencia me envolvió justo al momento de nacer formando una coraza contra todo, contra todos.
Euriclea, nana querida, nunca olvidaré mi llegada a Itaca como un desconocido. Tu cara, tu asombro y alegría al reconocer los pies de tu amado niño héroe.


Gema Vázquez Michel
Abril 2012

Milo


La despedida fue breve, no quiso detenerse en la mirada triste de sus padres y tampoco en el dolor que le causaba el divorcio de los mismos. 
La mujer extraterrestre lo tomó de la mano y lo llevó hacia la nave. A sus 8 años no sentía miedo, la incógnita de su futura misión lo emocionaba.
Por dentro la nave era blanca, fría y luminosa, miró por la ventana y se sorprendió al observar el planeta a sus pies. Poderoso al ver todo tan pequeño, se le ocurrió la posibilidad de jugar con él. Quitar, poner, cambiar... un mundo a su antojo nunca sería complicado.  
   -Tendré que consultarlo con el alto mando en cuanto lleguemos a la ciudad base-  pensaba el niño justo cuando la nave aterrizo.
Corriendo bajó a buscarlo. Ansiaba narrarle sus hazañas, sus proyectos, pero al sentirse envuelto en aquel cálido abrazo,  la ficción sufrió un descalabro y el chiquillo simplemente susurro:    
   -¡Abuelo!- 


Gema Vázquez Michel
Abril 2012

miércoles, 28 de marzo de 2012

Nota del autor: Cualquier parecido con la realidad es mera MERA coincidencia.
 -Hoy fui a la clase de escritura y créeme que hay momentos en que no se lo que hago ahí-  dijo con voz cansada la esposa mientras meneaba la olla de los frijoles.
 -¿Si?... ¡Pásame otra tortillita mi amor, ni a mi madre le salen tan buenos los frijoles como a ti!-  dijo el esposo 
 -¡Si!, y es que entre los acentos y la sintaxis, mis ideas de plano se hacen bolas-
 -¿Por?... ¡Le faltó un poquitín de sal a la carne mi amor!-
 -Porque hace tantos años que estudié todo eso que no me acuerdo de nada, de repente me parece que todos  me hablan en otro idioma- 
 -¡Nooo!... ¿Hiciste postre mi amor?-
 -¡Siiii!, así me siento... viví encerrada tanto tiempo en mi mundo de fantasía que la realidad me asusta y mucho-
 -¿Cómo?... Espero que lo hayas preparado con leche deslactosada porque si no, no respondo-  dijo riéndose el esposo.
 -Cómo lo oyes, cada mañana al levantarme todo me parece absurdo-
 -¿Todo?... si todo lo haces muy bien mi amor-
El esposo se levanta, le da un beso en la frente y antes de salir de la cocina le dice lanzándole una pícara mirada:
  -Te espero arriba mi amor-
La esposa tomó un pedazo de pan, lo untó de frijoles, y se sentó continuando la plática consigo misma mientras cenaba. Tal vez sea la edad, pues imaginarme a estas alturas escribiendo algo tan complicado como un cuento, me causa hasta risa. Porque el hecho de haber escrito anécdotas y experiencias durante toda mi vida, no tiene nada que ver con todo esto. A parte que a mi las relaciones sociales me causan algo así como “escozor”... esa idea del tal Salinger me recordó algo que he querido hacer siempre, un lugar remoto, mi chucho y escribir. ¿Pero escribir QUÉ si a mi definitivamente no se me dan esas cosas?
  -¡Mi amor, de pasadita te encargo un vaso con agua?... ¡te estoy esperando!-  se escucha la voz del esposo a lo lejos.
La esposa se levanta, lava la loza, sale del cuarto apagando la luz.

jueves, 15 de marzo de 2012

Chasito

Elegir letra y elaborar texto
Carlos... cariño.
Cabello quebrado, cachetes colorados, cejas cordiales.
Creciste cantando canciones de cri cri, 
comiendo caramelos en cucurucho y cacahuates confitados.
Coloreabas con crayolas, creabas comedia 
y comprendías la cinematografía.
Cuando caminaba contigo, contábamos carros, colores, comerciales.
Condescendiente, consentidor...contemporáneo.
Corajudo como cualquier criatura cósmica.
Cuánta creatividad capta tu cerebro.
Coincidir contigo contrajo compromiso, cariño y corazón.
Colorín colorado.
A Carlos.
Gema Vázquez Michel

Chinto


Gema Vázquez Michel
Bernarda la burra es sin duda el personaje favorito en la vida de Chinto, y aunque vieja y flaca, siempre está dispuesta a emprender largas caminatas al lado de su pequeño dueño.
En la imaginación de Chinto,  se mezclan todos los cuentos, historias y anécdotas que ha escuchado de su abuelo a través de sus escasos 8 años (al menos es lo que quiere creer el abuelo). Verdes campos, abundantes ríos, enormes sembradíos, caballos petacones y vacas gordas.
Hoy todo es distinto.
Un día arribó en lujosa camioneta un individuo a hablarles bonito. Le decían “el Rioja”. Al principio todos le creyeron, prestaron sus tierras trabajando duro, dizque para una vida mejor, sin embargo, esto no satisfizo al Rioja. Pronto llegaron con él varios hombres armados y desde luego, la violencia.
Él decía que bajo presión rendía mejor la gente.
Cuenta el abuelo, que los más jóvenes comenzaron a renegar y así fue como inició todo. Joaquín, el hermano mayor de Chinto, se hizo de palabras con uno de los hombres armados y sin más, le pegó un tiro en la cabeza.
Fue como una pesadilla. Mujeres llorando, niños corriendo, y en la gresca mataron a mas de la mitad del pueblo. Hay quien dice que colgaron cabezas en los árboles para “apaciguar las aguas”, las calles y los ríos se tiñeron de color escarlata.
En medio de aquel terror, el abuelo tomó a Chinto en sus brazos y corrió y corrió hacia el monte y más allá de él. Dias y noches duró la travesía. El abuelo pensaba que dejaría de correr hasta que se le aplacara el corazón.
Una tarde se toparon con una famélica burra. Los ojos de Chinto brillaron por primera vez desde aquel fatídico suceso, y en ese momento fue que al abuelo finalmente se le aplacó el corazón.
A escasos metros encontraron una comunidad indígena donde los recibieron como si fueran parte de ella, sin embargo Chinto no habla ni hace caso de nadie.
Su abuelo piensa que “le pegó” el mal de la amnesia. No recuerda y nadie quiere recordárselo. La comunidad ama y cuida a Chinto. Y todos dan por un hecho,  que entre Bernarda y uno que otro conjuro del gran chamán, la mente de Chinto volverá lúcida y brillante cuando el águila real aparezca.

Un ejercicio...

Ejercicio de palabras que no gustan.
Gema Vázquez Michel
Veo tu reflejo en el espejo retrovisor.
Duele tu andar impetuoso huyendo de mi.
Me siento atrapada en un remolino de ofensas y reclamos, mis sentidos se nublan, se paralizan.
Y un abismo profundo y oscuro emerge ante mi... al verte partir.
Mis labios arden ante el sonido de la última palabra pronunciada.
Duelen. 
Quisiera envolverte en un sutil y amoroso velo de amnesia.
Para que olvides todo el daño que he causado en tu corazón.
Reparártelo con besos y caricias.
Amo quien eres, lo que eres, como eres... amo tu sencillez.
Quiero romper patrones.
Crear un mundo nuestro.
Re inventar un idioma donde “parquear” o “afrenar” no ofendan los oídos clasistas y aristocráticos de mis padres.
Ser ante todo Tú y Yo.
Jamás pensé que decir una palabra pesara tanto.
Aquí la siento aún, me corroe, me enferma.
Desesperada salgo corriendo tras de ti.
Te alcanzo, te sujeto con mis brazos, hundo mi cara en tu cuello.
Y me embriago con tu aroma. 
Nuevamente la palabra amenaza con salir de mi boca.
Suavemente mis labios la susurran en tu oído.
-¡Lárgate si!... pero conmigo.

Duele...

Crear Atmósfera.
-¡Cara de loca!-
Fueron mis últimas palabras  al verte salir de casa aquella tarde.
Hoy esas mismas palabras me quitan el aliento. Nunca como hoy te observo, te conozco, 
te extraño...hermana.
Los médicos dicen que no escuchas, que no sientes, que estás muerta. A tu lado mi 
madre no deja de llorar, tal vez sienta que sus lágrimas son el remedio mágico para que 
vuelvas aquí, ahora.
Yo solo sé que no entiendo, de pronto todo es confuso para mi,  una llamada, la 
noticia, el caos,  y un sinfín de sensaciones.
Desconcierto, rabia, miedo, dolor... ¿porqué tú? 
De pronto las palabras suaves del doctor me arrancan momentáneamente de esta 
pesadilla para conducirme a otra:
-Lo siento, creo que es momento de dejarla partir-
Gema Vázquez Michel

Más de Aureliano

Ruleta (ejercicio).

Mi diario por Aureliano Buendía
-¡Siete, siete, sieteeee!-
Fue lo que escuche justo cuando mis largas orejas se asomaron a este mundo.
Y entre los suaves lengüetazos de mi madre, y los no tan suaves empujones de mis
hermanos... comenzó mi perruna vida.
A los pocos meses una mujer llegó a la casa y al observarla supe de inmediato la razón de mi existir, ella al verme me tomó en sus brazos y nos adoptamos mutuamente.
Al llegar a mi nuevo hogar, todo era novedad, mordisqueba plantas, desbarataba periódicos, hacía agujeros en el jardín, y bajaba la ropa del tendedero.
-¡Aureliano, deja ahí esa ropa!-  (gritaba mi mami enojada). 
Inmediatamente comprendí que no todo es juguete y que debo de respetar ciertos objetos.
Me llamo Aureliano Buendía, soy cazador por naturaleza, me gusta perseguir pájaros, ratones, cucarachas... y gatos.
Sobre todo a una gata llamada Chayo que cuando menos pienso, se regodea en los brazos de mi mami siendo esto un dolor de muelas para mi... es una arpía, una trepadora!
Hace dos días, se quedó encerrada en el baño, bajo llave,  y la muy astuta logró salir por arriba del ventanal cayendo volcada y patas para arriba en el jardín, corrí para atraparla y darle por fin su merecido, pero mi mami tras de mi no paraba de gritar:
-¡Aureliano, deja en paz a esa pobre gatita!-
La tomó en sus brazos y nos fuimos corriendo al doctor. Le pusieron anestesia, le curaron las heridas, la enderezaron todita y aun así, parecía muerta.
-¡Resucítela doctor, Dios nos guarde si se muere!- repetía una y otra vez mi mami.
-La gatita no está muerta señora, solo hay que esperar que no surjan nuevas complicaciones- contestaba el doctor.
Yo no dejaba de imaginarme una vida dulce y plena con los restos de mi odiosa enemiga incinerados y guardados en una cajita en un rincón del librero.
 Dicen que es especial porque la encontraron en la cajuela de un carro, y que desde entonces desafía a la vida.  
Pocos días después llegó mi mami a casa con la gata negra, sus ojos penetrantes me miraron como si quisiera hacer las pases, su personalidad era otra, como una segunda versión de ella misma... más dócil, más tierna?.
La acostaron suavemente de costado, y justo en ese momento fue que la sentí mi aliada.
Por primera vez pensé en ella por su nombre propio y no por todos los horrendos adjetivos que hasta entonces me inspiraba.
Me acerqué suavemente a olerla, cuándo de repente: ¡zas!, un zarpazo en mi nariz, un salto y su huida. 
Y a un grito de guerra comenzó nuevamente la persecución.
De inmediato se escuchó la voz de mi mami:
-Aurelianoooo, deja en paz a esa pobre gatita-

miércoles, 18 de enero de 2012

Derecha o izquierda?

No me pidan sapiencia, congruencia ni nada que termine en "encia" porque no la ejerzo.


Solo soy una mujer instalada cómodamente en mi mundo de fantasía.
Sin embargo no estoy ciega, ni sorda, ni muda y además "siento".


Siento un México que se desmorona.
Veo hambre y desigualdad.
Veo el desempleo, el desgano de los jóvenes,  la falta de apoyo para nuestros ancianos.
Políticos deshonestos, mentirosos que trabajan solo por intereses propios.


Pero lo que más más me desencanta son los mexicanos.
Ese letargo en que nos encontramos.
El no querer ver mas allá de nuestro entorno.
Mientras "a mí" no me falte nada,  que el mundo ruede.
Mientras a mi papi le toque un buen "hueso", que gane el mismo partido corrupto de siempre.


Cuánto egoísmo.
Cuánta crueldad.


No necesito maestrías y doctorados para saber que mientras exista tanta desigualdad y tanta carencia en vivienda, alimentos, medicinas y escuelas... este país va directo al fracaso.


Y si soñar en un México con las mismas oportunidades para todos me convierte en una loca e incongruente izquierdista...


Pues si, lo soy, y en la causa estoy.


Gema Vázquez Michel.