El miércoles pasado fue la primera posada de esta época que amenaza con caernos encima. Todas las mujeres (compañeras voleibolistas) fueron llegando a la cita totalmente diferentes a como yo las conocía.
En primera llegaron "vestidas"... y no es que las conociera desvestidas, simplemente acostumbrada estaba a conocerlas como REALMENTE son... cara lavada, ropa deportiva, y con sus respectivas consecuencias: panza, celulitis, estrías, nachas caídas... y demás.
Siendo mujeres de 40/50 y tantos años es lo natural (tenia yo entendido).
-Pero que heeeerrmosa tu bolsa fulanita, es de no se quien diantres??? (no se de marcas)
-no no no... tus botas!!!, miren que piel!!!
-que padres tus rayos!!!! con quien vas?, no me digas que tu también vas con P....?
Intente todo el tiempo verlas a los ojos para cerciorarme que eran las mismas...
Cada una llevaba puesta una mascara, la de "la alta sociedad", pestañas kilométricas, coloretes, polvos, algunas por supuesto con rasgos "nuevos", sin faltar el contorno de labios y el delineado de ojos.
Será que esa transformación las hace sentirse otras?...
Que pretenden?, que ocultan?, que buscan?.
Me queda claro que cada ser humano tiene la libertad de ser y hacer de su vida lo que guste.
Yo prefiero verlas como "dios las trajo al mundo", con esas pinceladas hechas por nuestro creador que SOLAMENTE cada una posee, con esas "lineas de expresión" que a diario nos recuerdan el tiempo vivido... para mi ahí reside la belleza... la verdadera.
Viviendo estas experiencias cada día me hacen ser un "ser" más solitario.
No "encajo" en la sociedad.
Me vale un cacahuate "lo que dice la gente".
Y peor tantito hacer las cosas "como dios manda".
Y colorín colorado... este cuento se ha acabado.
