viernes, 29 de noviembre de 2013

Primer festejo...

El miércoles pasado fue la primera posada de esta época que amenaza con caernos encima. Todas las mujeres (compañeras voleibolistas) fueron llegando a la cita totalmente diferentes a como yo las conocía.
En primera llegaron "vestidas"... y no es que las conociera desvestidas, simplemente acostumbrada estaba a conocerlas como REALMENTE son... cara lavada, ropa deportiva, y con sus respectivas consecuencias: panza, celulitis, estrías, nachas caídas... y demás.
Siendo mujeres de 40/50 y tantos años es lo natural (tenia yo entendido).
-Pero que heeeerrmosa tu bolsa fulanita, es de no se quien diantres??? (no se de marcas)
-no no no... tus botas!!!, miren que piel!!!
-que padres tus rayos!!!! con quien vas?, no me digas que tu también vas con P....?
Intente todo el tiempo verlas a los ojos para cerciorarme que eran las mismas...
Cada una llevaba puesta una mascara, la de "la alta sociedad", pestañas kilométricas, coloretes, polvos, algunas por supuesto con rasgos "nuevos", sin faltar el contorno de labios y el delineado de ojos.
Será que esa transformación las hace sentirse otras?...
Que pretenden?, que ocultan?, que buscan?.
Me queda claro que cada ser humano tiene la libertad de ser y hacer de su vida lo que guste.
Yo prefiero verlas como "dios las trajo al mundo", con esas pinceladas hechas por nuestro creador que SOLAMENTE cada una posee, con esas "lineas de expresión" que a diario nos recuerdan el tiempo vivido... para mi ahí reside la belleza... la verdadera.
Viviendo estas experiencias cada día me hacen ser un "ser" más solitario.
No "encajo" en la sociedad.
Me vale un cacahuate "lo que dice la gente".
Y peor tantito hacer las cosas "como dios manda".
Y colorín colorado... este cuento se ha acabado.

martes, 29 de enero de 2013

Mimetismo





Ni como empezar, siempre ausente, siempre esquiva. Bien me dijo mi madre que la gente no cambia, pero esos ojos compadre... esos ojos. Recién me la traje del rancho yo hable con ella, le dije:  "esta es tu casa mujer", ¿y sabe lo que hizo?, la recorrió todita con la mirada, revisando paredes y oliendo los rincones. Y así sin más fue como eligió el cuartucho ese, lo arreglo a su modo. A mi me hubiera gustado que se preparara compadre, que estudiará cocina, que ayudará en la iglesia, pero nomás no quiso.
Desde entonces cada tarde termina sus quehaceres, se encierra en el cuarto y ya no sale hasta el anochecer. Cuarenta años tejiendo historias y bordando sueños. A veces entro y no la encuentro, pareciera que su energía abarca todo el cuarto, y de repente me encuentro con esos ojos compadre... esos ojos.


Gema Vázquez Míchel.

27 de enero 2013.

miércoles, 9 de enero de 2013

Blanca


Su color favorito fue el blanco, (aunque con todos se veía radiante).
Me despedí de ella un día antes de navidad. Al verla, supe de inmediato que sería nuestra última vez.
Al instante mi mente se llenó de recuerdos, de vivencias compartidas, de risas, secretos y lágrimas.

Eramos tan diferentes y al mismo tiempo tan parecidas.
Tal vez fue esta diferencia la que enriqueció nuestra amistad.

¿Y ahora que?... no dejo de preguntarme.
¿Dónde esta mi amiga, mi confidente, mi compañera de viaje, mi compañera de vida?
¿Que hago con el gorrito rosa que traje especialmente para ti?

Ya te extraño Blanquiux.