... mi tema preferido: la muerte.
Pero no, nuestra tarea no es tanto la muerte en sí, sino los días previos a ésta.
Que “pa´l caso es lo mesmo” (diría el ranchero).
Filosofaré un poquito en ella antes de entrar al tema, porque para mí es importantísimo la conciencia y la relación que tengamos con ésta (la muerte), para saber cómo actuaremos ante semejante noticia: “te quedan 6 meses de vida”.
A mi me intriga, sabes?
Desde siempre.
Me he dedicado a estudiar a los enfermos terminales.
Sus reacciones, sus maneras tan distintas de afrontarla.
En base a esto te puedo decir que he obtenido conclusiones importantes (para mí).
Una de ellas es estar preparada aquí y ahora para el suceso.
Y otra igual de importante es NO tener miedo.
NO es fácil y se olvida.
La vida y sus quehaceres se encargan de que la veamos taaan lejana y lo peor del caso, de sentirnos inmunes.
Y en estas circunstancias, sencillamente aceleraría el proceso de despedida.
Porque eso es precisamente lo que haría.
Despedirme de TODOS mis compañeros de vida.
Olvidar rencores, resanar daños afectivos, retomar lazos tal vez.
Decirle a cada uno de ellos que los amo.
Recalcar lo importante que fueron para mi cada uno en su momento.
El privilegio que fue aprender de ellos.
Coincidir con ellos.
Agradecer.
Y si se puede pedir un pilón, me gustaría irme a un lugar en la sierra.
Rodeado de enormes pinos y aire fresco.
Donde cada mañana al despertar mis ojos admiren la grandeza de la naturaleza.
Y así, cuando llegue el momento en que mi alma tenga que partir, la naturaleza la envuelva en un amoroso y sutil abrazo.
Octubre del 2011.
Octubre del 2011.