lunes, 17 de octubre de 2011

Terremoto...




Una de mis primeras rebeldías ante el mundo fue incluir en mi vocabulario las "malas palabras"...
Fue una verdadera osadía en aquellos tiempos dentro de una escuela de monjas y con unos padres a los que jamás les escuche sandeces de ese tipo.
Amplio y florido era mi lenguaje...
Y es que porque "malas palabras" o palabras "mal sonantes"???
Hasta la fecha no lo comprendo...
"birote" me parece mas feo que "cabrón"... (para dar un ejemplo).
Pero en fin.
La cuestión es que también a temprana edad conocí al que ahora es mi camarada amigo esposo socio amante y padre (porque no jeje).
Un hombre al que JAMÁS durante 34 años le he escuchado decir  "menso".
Y en el transcurso de nuestra vida de pareja... el equilibrio ha tocado este tema en cuestión, porque me he vuelto mesurada sobretodo cuando estamos juntos, sencillamente por respeto.
Las "malas palabras", no existen entre nosotros.
Hoy por la mañana... después de una noche de tormenta en nuestro nuevo hogar (Barra), desayunando plácidamente escuchamos un ruido muy raro.
-ah chirrión!!! que es eso viejo?-
Segundos después se vuelve a escuchar nuevamente el ruido sordo...
-ah cabron... viejo, qué es esoooo?-
La tercera vez de nuevo un rugido espantoso...
-PUTA  MADRE... viejo... esta temblando vámonos para afueraaa!!!-
Bien dicen que el cerebro es una grabadora y nunca olvida...
Con tremendo susto salio nuevamente mi "verdadero yo"...